En el béisbol, a menudo se dice que se ve algo nuevo cada día, pero lo que Jacob Misiorowski ha logrado en sus últimas dos presentaciones con los Milwaukee Brewers es algo que no se veía desde hace casi una década, y antes de eso, hace más de un siglo. El joven lanzador ha encadenado dos aperturas de un nivel de perfección técnica y potencia que lo sitúa en un olimpo estadístico compartido solo por dos nombres: Rube Marquard y Max Scherzer.
El ascenso de Misiorowski en este mayo de 2026 ha sido meteórico. Tras dejar atrás unos calambres en su apertura contra Washington el 1 de mayo (donde lanzó 5.1 entradas sin hits), el derecho regresó al montículo el pasado 8 de mayo para silenciar a los New York Yankees.
El acumulado de estos dos encuentros es, sencillamente, histórico:
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19 ponches (Ks): Una demostración de potencia pura.
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0 carreras permitidas: Mantuvo la pizarra rival en blanco en ambos juegos.
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2 bases totales permitidas (TB): Una cifra minúscula que refleja que apenas le han podido conectar la bola con contundencia.
El club de los elegidos
Para dimensionar la hazaña, es necesario subrayar que solo otros dos lanzadores en toda la era moderna de la MLB han logrado estas marcas específicas de al menos 19 ponches, ninguna carrera y dos o menos bases totales en un periodo de dos aperturas consecutivas.
El primero en establecer este estándar fue el histórico Rube Marquard, con los Gigantes de Nueva York, entre el 28 de agosto y el 1 de septiembre de 1911. Tuvieron que pasar 104 años para que alguien repitiera la proeza, hito que alcanzó Max Scherzer vistiendo el uniforme de los Nacionales de Washington entre el 14 y el 20 de junio de 2015. Ahora, en mayo de 2026, Jacob Misiorowski se une oficialmente a este exclusivo círculo con su reciente exhibición ante los Nacionales y los Yankees.
El futuro de Milwaukee ya está aquí
Apodado "The Miz", Misiorowski fue el abridor del Opening Day 2026 para los Brewers, convirtiéndose en el más joven de la franquicia en recibir ese honor desde Ben Sheets en 2002. Su recta, que ha llegado a tocar las 102.3 MPH, combinada con un control que ha mejorado drásticamente este año, lo han transformado de ser un prospecto emocionante a ser una realidad dominante en la Liga Nacional.
Con un récord actual de 3-2 y una efectividad que ha caído a 2.45, el derecho no solo está peleando por ser el as de la rotación de Milwaukee, sino que su nombre ya empieza a sonar con fuerza para las conversaciones del premio Cy Young. Por ahora, Misiorowski puede presumir de algo que miles de lanzadores en 125 años de historia no han podido: una perfección estadística que solo Scherzer y Marquard conocen.
