La pólvora de los Cerveceros de Milwaukee explotó con fuerza. Con un ataque implacable de 12 anotaciones, la novena de Wisconsin trituró 12-4 a los Rockies de Colorado, cerrando con broche de oro un fin de semana que ya pertenece formalmente a los libros de historia de las Grandes Ligas gracias al brazo de Jacob Misiorowski.
El despliegue con el madero sirvió como el complemento perfecto para la jornada inmediatamente posterior a la histórica apertura de Misiorowski. El diestro de 24 años deslumbró al adueñarse por completo del registro de los 30 lanzamientos más rápidos jamás arrojados por un abridor en Coors Field, rompiendo además el récord absoluto de velocidad para un iniciador en la era Statcast al registrar una demoledora recta a 103.7 mph.
Los bates de los Cerveceros imitan el fuego del radar
Coors Field le rindió tributo a su reputación de paraíso para los bateadores, pero solo para un bando. Milwaukee castigó sin piedad al pitcheo de los Rockies desde las primeras de cambio, fabricando un rally tras otro para inclinar la balanza muy temprano y asegurar el triunfo con una ventaja de ocho carreras.
El mánager Pat Murphy destacó la capacidad del equipo para mantener la intensidad tras el impacto mediático del juego anterior:
Con la confirmación de las métricas oficiales, el mundo del béisbol sigue procesando la labor de Misiorowski, quien realizó 52 pitcheos sobre las 100 mph en su apertura. Lograr que sus 30 envíos más rápidos de la noche ocupen, de forma consecutiva, los primeros 30 puestos históricos de velocidad para abridores en la exigente altitud de Denver es un testimonio de su potencia física.
La victoria dominical consolida el gran momento de los Cerveceros en la temporada 2026, amparados en una rotación abridora que asusta y una ofensiva que demostró ser capaz de castigar en cualquier escenario.
