Han pasado ya siete meses desde que Venezuela se coronó campeón del Clásico Mundial de Beisbol de 2026, pero la huella dejada por esta hazaña sigue siendo tan fuerte e intensa como el día de la coronación.
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Y es que, a donde sea que vayan, los jugadores de la selección criolla recuerdan con emoción aquella noche del 17 de marzo de 2026, cuando Daniel Palencia abanicó a Roman Anthony para sellar el último out del compromiso, y darle a Venezuela su primer título mundial, al menos en este torneo.
Precisamente, la gran figura de aquel día, Eugenio Suárez, conversó hace poco sobre este hito histórico en el podcast del pastor Frank López, y habló sobre la manera en la que se vivió la Final, sobre su batazo, y la importancia que tuvo para él encomendarse a Dios a lo largo del encuentro.
La Final: una montaña rusa de emociones para Eugenio Suárez
Lo primero que comentó Eugenio Suárez fue el ambiente vivido al principio, especialmente cuando el equipo entró al terreno y vio un loanDepot Park pintado de tricolor. "Nosotros nos apoderamos de los Estados Unidos. Cuando entramos, que Luis Arráez iba llevando la bandera de Venezuela, en lo que la gente vio esa bandera, el estadio se iba a caer", comentó.
Además, Suárez repasó el momento cumbre del juego y reveló una figura que tuvo una importancia tremenda: Willson Contreras. "En el momento en el que Harper da el jonrón pienso '¿Otra vez? No puede ser'. Yo veo a mi lado, y veo a Willson Contreras diciendo '¡Vamos, no vamos a perder el juego!', ahí se levantó el dugout", explicó.
Por otro lado, Eugenio Suárez quiso resaltar que siempre tuvo presente a la figura de Dios, no solo cuando dio su histórico y conocido doble para ganar el título. "Yo pasé todo el juego orando, Chirinos también. Yo estoy 100% seguro de que todos estábamos ahí orando", sentenció.