El fantasma de las lesiones ha golpeado con fuerza la campaña de uno de los peloteros internacionales más seguidos del negocio. El infielder japonés Munetaka Murakami estará fuera de los terrenos de juego entre un mes y un mes y medio, luego de que los exámenes médicos confirmaran que sufrió una distensión de isquiotibiales de Grado 2 en su pierna derecha.
La costosa incidencia médica tuvo lugar durante la jornada del viernes por la noche, en pleno desarrollo del encuentro frente a los Detroit Tigers. Al correr las bases tras una conexión, el antesalista nipón mostró gestos evidentes de dolor y tuvo que abandonar el compromiso con asistencia del cuerpo técnico. Las evaluaciones de resonancia magnética realizadas a primera hora confirmaron la gravedad de la rotura fibrilar parcial.
La cuenta regresiva y el adiós al clásico de mitad de temporada
La principal consecuencia de este diagnóstico, más allá de la sensible baja para la alineación de su novena en el día a día, radica en el calendario. Con un tiempo estimado de recuperación que oscila entre las 4 y 6 semanas, el retorno del cañonero asiático a la acción de Grandes Ligas se proyecta, en el mejor de los casos, para la primera o segunda semana del mes de julio.
Este margen temporal destruye por completo sus aspiraciones de participar en las festividades del All-Star Game (Juego de Estrellas). Aunque Murakami se encontraba encaminado a pelear un puesto en las votaciones gracias a su poder y consistencia con el madero, los plazos médicos dictan sentencia:
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Fase de rehabilitación activa: Todo el mes de junio estará enfocado en reposo, terapia física y fortalecimiento en el complejo de entrenamientos.
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Ritmo de juego: De cumplir el plazo mínimo de cuatro semanas, el pelotero apenas estaría retomando prácticas de bateo y asignaciones en Ligas Menores a inicios de julio, haciendo imposible su inclusión en el roster estelar.
Un freno a su adaptación en la Gran Carpa
Para Murakami, esta lesión representa un duro bache en una temporada donde buscaba consolidar su estatus de superestrella en los Estados Unidos, emulando los pergaminos con los que llegó precedido desde el béisbol japonés (NPB).
Los preparadores físicos de la organización han enfatizado que no apresurarán el proceso de regreso, ya que las lesiones en los isquiotibiales son sumamente traicioneras y propensas a recaídas crónicas si no cicatrizan adecuadamente. El objetivo principal pasará ahora por tener al antesalista al cien por ciento de sus capacidades para la crucial segunda mitad del campeonato y la carrera por los playoffs, aunque los fanáticos deban quedarse con las ganas de verlo brillar en la constelación del Juego de Estrellas.