Mientras el resto de la liga intenta encontrar su ritmo en las primeras semanas de abril, Shohei Ohtani parece estar jugando en una categoría propia. El doble MVP ha iniciado la temporada 2026 enviando un mensaje contundente: su capacidad para dominar ambas facetas del juego no solo se mantiene intacta, sino que está alcanzando nuevos picos estadísticos.
Dominio absoluto desde el montículo
En sus dos primeras presentaciones como abridor este año, Ohtani ha acumulado 12 episodios de labor sin permitir una sola carrera limpia. Su combinación de una recta que roza las 100 millas y un sweeper que sigue dejando atónitos a los bateadores rivales le ha permitido sortear situaciones de peligro con una solvencia pasmosa. Con un promedio de carreras limpias (ERA) de 0.00, el derecho de los Dodgers se posiciona tempranamente como el rival a vencer en la carrera por el Cy Young de la Liga Nacional.
Una racha de hierro con el madero
Si su pitcheo es dominante, su disciplina en el plato es histórica. Al embasarse en la jornada de ayer, Ohtani extendió su racha a 48 partidos consecutivos llegando a las almohadillas, una seguidilla que comenzó el 24 de agosto de la temporada pasada.
Esta marca no solo es un récord personal para el japonés, sino que es, por un margen considerable, la racha activa más larga en la MLB. Su capacidad para negociar boletos, conectar hits de todas las dimensiones y mantener la calma bajo presión lo convierte en el motor ofensivo de una alineación de los Dodgers que luce aterradora para cualquier cuerpo de lanzadores.
La pregunta que recorre los estadios de las Grandes Ligas ya no es si Ohtani puede mantener este nivel, sino hasta dónde podrá extender estas rachas. Por ahora, el mundo del béisbol se limita a observar cómo el "Unicornio" sigue reescribiendo los libros de récords noche tras noche.
