El mundo de las Grandes Ligas se ha visto sacudido este viernes tras revelarse que Edwin Díaz, el estelar relevista puertorriqueño, está siendo relacionado con actividades de peleas de gallos clandestinas en su isla natal. La noticia, adelantada por el diario USA TODAY, pone en jaque no solo la carrera del jugador, sino también su situación de libertad.
De acuerdo con los reportes iniciales, las autoridades han identificado vínculos entre el lanzador y eventos de peleas de gallos, una práctica que fue prohibida a nivel federal en todos los territorios de los Estados Unidos, incluido Puerto Rico, a finales de 2019.
Aunque en la isla existe una profunda tradición cultural respecto a este deporte, la ley federal es estricta y su cumplimiento ha generado múltiples operativos en los últimos años para desarticular las redes que mantienen operativa esta actividad de forma ilegal.
Graves consecuencias legales
El panorama para los involucrados en este tipo de delitos es severo. Según el marco jurídico vigente, los participantes en peleas de gallos ilegales se enfrentan a:
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Una pena máxima de cinco años de prisión.
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Multas económicas significativas impuestas por las autoridades federales.
Para un deportista de élite como Díaz, una sentencia de este tipo no solo implicaría la pérdida de su libertad, sino la posible terminación de su contrato por incumplimiento de las cláusulas de conducta profesional y ética de la MLB.
Hasta el momento, ni la oficina del comisionado de las Grandes Ligas ni la gerencia de los Dodgers han emitido un comunicado oficial al respecto, a la espera de que se presenten cargos formales o se aclare la profundidad del vínculo de Díaz con estas actividades.
