Los Tampa Bay Rays reaccionaron con autoridad para emparejar las acciones en la antesala del Clásico de Otoño. Respaldados por una actuación magistral de Freddy Peralta desde la lomita, el conjunto floridano se impuso 3-1 a los Cleveland Guardians en el segundo juego de la Serie de Campeonato de la Liga Americana, dejando el cruce igualado a una victoria por bando.
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Cátedra de picheo y rectazos históricos
El abridor dominicano firmó una joya de apertura en el Tropicana Field para acreditarse el triunfo tras trabajar seis entradas completas sin permitir anotaciones. Peralta disipó cualquier peligro tolerando apenas cuatro imparables, regalando dos boletos y repartiendo seis ponches a la tanda ofensiva de Cleveland.
El diestro de 30 años lució una potencia desbordante al registrar el lanzamiento más rápido de toda su trayectoria profesional, alcanzando las 99,4 millas por hora durante la quinta entrada.
Un hito reservado para la élite de Tampa Bay
La actuación del dos veces seleccionado al Juego de Estrellas lo inscribió de inmediato en los libros de historia de la franquicia de San Petersburgo. Peralta se convirtió en apenas el segundo serpentinero en la historia de la organización en firmar una apertura de calidad sin permitir carreras en un duelo de ALCS o Serie Mundial.
El único antecedente en los registros del equipo lo firmó Scott Kazmir durante el quinto choque de la Serie de Campeonato de la Liga Americana en la temporada 2008.
La racha que sostiene el momento de Peralta
El dominio mostrado por el quisqueyano en la postemporada no representa una casualidad, sino la consolidación de un tramo estelar en la recta final del año. Sumando sus aperturas desde el tramo definitivo de la ronda regular, Peralta solo ha admitido cuatro carreras limpias a lo largo de sus últimas 44 entradas y dos tercios de labor.
Ese ritmo intratable se traduce en un lapso de ocho salidas consecutivas manteniendo a raya a las lofensivas rivales con efectividad de nivel superlativo.
Aprovechando los parpadeos del rival
El respaldo ofensivo para la joya de Peralta llegó en la baja del cuarto episodio, capitalizando un costoso parpadeo defensivo del estelar tercera base de Cleveland, José Ramírez.
Tras el yerro del cuadro visitante, los Rays fabricaron un racimo decisivo de tres anotaciones sucias, coronado por un sencillo remolcador de dos carreras a cuenta de Liam Hicks.
Con la serie igualada 1-1, las acciones se trasladan a territorio de los Guardians para disputar el tercer encuentro este jueves, a la espera de la confirmación de los abridores por ambos dirigentes.
