El béisbol es un deporte de rachas, pero lo que está haciendo Miami este mes trasciende la simple buena fortuna; se trata de una de las demostraciones de dominio más contundentes que ha visto la franquicia en toda su existencia.
A falta de un solo encuentro para cerrar la hoja del calendario mensual, los Marlins ostentan una espectacular marca de 19 victorias y solo 6 derrotas, lo que se traduce en un astronómico .760 de porcentaje de ganados. Para ponerlo en perspectiva, este ritmo ganador superaría con creces la que hasta ahora ha sido la época dorada de la organización en temporada regular.
El fantasma de mayo de 2012
Durante más de una década, los libros de historia de los Marlins mantuvieron a un líder indiscutible: el mes de mayo de 2012. En aquella ocasión, el equipo logró un porcentaje de victorias de .724 tras firmar una foja de 21-8. Aquel registro parecía inalcanzable, una anomalía estadística donde todo encajó a la perfección.
Hoy, la historia se está reescribiendo en Miami. El rendimiento actual no solo compite con el fantasma de 2012, sino que ya lo supera en efectividad pura.
El último juego del mes decidirá el veredicto final en los libros de récords, dejando dos caminos posibles, ambos sumamente positivos:
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Si ganan el último juego: Cerrarán con un récord de 20-6 (.769), destrozando oficialmente la marca histórica de la franquicia en porcentaje de victorias.
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Si pierden el último juego: Su récord caerá a 19-7 (.731). Curiosamente, incluso con una derrota, el porcentaje final seguiría siendo superior al .724 establecido en mayo de 2012.
Pase lo que pase en el último choque, este plantel ya se aseguró un lugar en la inmortalidad del equipo. La novena de Miami ha demostrado una consistencia implacable, respaldada por un pitcheo oportuno y un bateo que ha sabido responder bajo presión, ilusionando a una fanaticada que empieza a soñar en grande de cara a la postemporada.