Gonzalo Urgelles R.| [email protected]
CARACAS. En el encuentro entre los Reales de Kansas City y los Indios de Cleveland, el receptor venezolano Salvador Pérez igualó la marca de cuadrangulares de la franquicia, la cual estaba en poder del cubano Jorge Soler.
Además, desplazó a Andrés Galarraga para quedar en solitario en el segundo puesto para los jonroneros criollos en una temporada; con 48 estacazos, Pérez está a un batazo de largo alcance de empatar en la cima a Eugenio Suárez.
Luego de que Pérez corrió las bases, la ovación de los espectadores se hizo más fuerte, lo que obligó a la estrella a salir de la cueva para agradecer al público por segunda noche consecutiva.
“Es algo que nunca olvidaré”, declaró Pérez. “Especialmente ver al público. El apoyo de los aficionados ha sido increíble. Es especial poderlo hacer para los aficionados aquí en Kansas City”.
Sin embargo, el valenciano tuvo que abandonar el encuentro en el tercer tramo, luego de sufrir una torcedura en su tobillo derecho. El diagnóstico arrojó un esguince. Para sustituirlo, el backup Cam Gallagher tomo su lugar en la alineación.
Por un corto periodo, el tiempo se detuvo y las alarmas se encendieron, tanto en los rincones del Kauffman Stadium (reino de la organización de Kansas City), como entre los fanáticos del beisbol en Venezuela que están a la expectativa de cada logro que va desbloqueando el careta.
Algunos incluso llegaron a pensar que la temporada de Salvy había llegado a su fin. Pero no, el receptor le restó importancia a la lesión, afirmando que solo fue una torcedura bajando unas escaleras, que prefirió salir del encuentro porque sentía algunas molestias; lógicamente, tanto el cuerpo técnico, como el propio jugador preferían descartar que hubiera daño profundo.
En una conversación que sostuvo Pérez con el periodista Guillermo Arcay, el receptor aseguró que se había hecho terapia y que estaba ‘ready’ para volver a la acción en el propio juego de anoche. Además, dejó claro que iba a tomar la lesión a lo vieja escuela y sin darle mayor importancia.
Así que, como un gladiador, el criollo con decisión no dudó en volver al juego para buscar asegurar la doble corona que tiene en su poder en estos momentos, la de cuadrangulares (48) y la de impulsadas (121). Eso sí, los días detrás del plato acabaron por este año para Salvador, que adelantó que estará fungiendo como bateador designado en estos últimos juegos de la temporada.
“Estoy casi seguro que voy a estar como DH durante estos últimos cuatro juegos”, fueron las palabras textuales del nacido en el estado Carabobo.
Salvy, ya tiene el récord de más cuadrangulares para un receptor en una temporada de Grandes Ligas, lo logró cuando dejó atrás a Johnny Bench, al conectar el 46° de la campaña. Ahora que igualó a Soler en la cima de la franquicia, con 48, y está a uno de dar caza a su compatriota Eugenio Suárez (49), lo interesante sería colocarle a eso una cifra redonda, la del medio cupón que lo consagre como el líder absoluto de los venezolanos en una campaña y que también le bastaría para convertirse en leyenda de los Reales de Kansas City.
Salvador con estos números es firme candidato a ser el Jugador Más Valioso; no la tiene fácil, con las temporadas de Ohtani y Guerrero Jr., pero tiene casi garantizado ser uno de los finalistas al premio.
Se dice fácil, pero hay que verle la cara a ser el ‘Champion Jonronero’ y líder en impulsadas de la temporada en todas las Grandes Ligas, en un año que el japonés y el dominicano habían acaparado las portadas, mientras que en la Nacional era el nombre de Tatis Jr. el que brillaba. Lo que hizo y sigue haciendo Salvador es grande, es digno de un gladiador; y por eso… “Una pastilla, teipe y vamo’ a jugar”.