Arrancar una temporada regular invicto con cuatro victorias al hilo es un logro reservado para franquicias en un nivel óptimo de forma. Hacerlo durante dos años consecutivos es una muestra contundente de regularidad. Pero conseguir un arranque de 4-0 en tres campañas seguidas es una proeza tan inusual que solo había ocurrido una vez en los casi 80 años de historia de la NBA.
Con su sólido triunfo en el arranque de la contienda 2026-27, el Oklahoma City Thunder firmó una marca de 4-0 y entró formalmente a los libros dorados del baloncesto estadounidense al registrar ese impecable arranque por tercer año al hilo (2024-25, 2025-26 y 2026-27).
Exclusividad absoluta en los libros de récords
Hasta el hito concretado por Oklahoma City, el único precedente en toda la historia de la liga se remontaba a la década de 1960. Los Boston Celtics, dominadores absolutos de aquella época, enlazaron aperturas de 4-0 en tres campañas sucesivas entre las contiendas 1966-67, 1967-68 y 1968-69.
Desde aquel lejano recorrido de la dinastía de Boston liderada en cancha por Bill Russell, ninguna otra franquicia (ni los Lakers del Showtime, los Bulls de Michael Jordan o los Warriors de Steph Curry) había logrado arrancar tres temporadas consecutivas sin conocer la derrota en sus primeros cuatro compromisos.
Un proyecto de élite consolidado
El dato ratifica la consistencia estructural del proyecto construido por Sam Presti desde las oficinas y ejecutado en el tabloncillo por el entrenador Mark Daigneault. Tras afianzarse en la cima de la Conferencia Oeste en las contiendas previas, el núcleo liderado por Shai Gilgeous-Alexander demuestra una vez más que no padece de inicios lentos ni de resaca competitiva.
Con la maquinaria perfectamente engrasada en ambos lados del tabloncillo, el Thunder vuelve a dar un golpe sobre la mesa desde la primera semana del calendario, confirmando que su dominio en la fase regular no es casualidad, sino la marca registrada de un equipo destinado a marcar época.