La Conferencia Este se prepara para un choque de trenes con sabor a baloncesto de la vieja escuela. Las Semifinales de Conferencia nos regalan el décimo enfrentamiento histórico en playoffs entre los Philadelphia 76ers y los New York Knicks, una serie marcada por la nostalgia, la intensidad física y cuentas pendientes que han tardado décadas en saldarse.
Los Sixers llegan a la Gran Manzana con la moral por las nubes tras una gesta épica: eliminar a los Celtics por primera vez desde 1982. Sin embargo, el destino es caprichoso y les ha puesto delante otro desafío estadístico que parece sacado de una cápsula del tiempo.
El muro de los 43 años
Para avanzar a las Finales de Conferencia, Filadelfia deberá derribar una barrera que se mantiene en pie desde 1983. Esa fue la última vez que el equipo del "Brotherly Love" logró superar a los Knicks en una serie de postemporada.
Curiosamente, aquel 1983 fue el año del último campeonato de los 76ers, liderados por Moses Malone y Julius Erving. Desde entonces, cada vez que estos dos titanes del Atlántico se han cruzado en el camino hacia el anillo, el equipo de la Gran Manzana ha terminado celebrando.
Un historial de máxima paridad
A pesar de la sequía reciente de los Sixers en los duelos directos de playoffs, el balance histórico global entre ambas franquicias refleja una de las rivalidades más equilibradas de la liga:
-
Enfrentamientos totales en Playoffs: 10 (contando la actual serie de 2026).
-
Récord histórico: Philadelphia lidera ligeramente con 5 series ganadas frente a 4 de Nueva York.
-
El factor campo: Con el Madison Square Garden como escenario inicial, los Knicks buscarán igualar ese registro histórico, mientras que los Sixers de Joel Embiid intentarán que el impulso de su victoria ante Boston sea el combustible para romper otra racha maldita.
Esta serie representa el choque de dos identidades muy marcadas. Por un lado, unos Knicks que han recuperado la mística de equipo aguerrido y rocoso; por el otro, unos 76ers que sienten que este es, finalmente, su año de redención tras décadas de decepciones en segunda ronda.
Si Filadelfia logra vencer a Nueva York, no solo pondría el 6-4 en el historial histórico de sus duelos directos, sino que confirmaría que los fantasmas de los años 80 han sido finalmente derrotados en una sola e inolvidable postemporada.
