El triunfo 120-100 de los Golden State Warriors sobre el Miami Heat dejó pasajes de alto impacto en el Chase Center, pero ninguno tan cargado de simbolismo y nostalgia como el nuevo choque en la duela entre los históricos "Splash Brothers": Stephen Curry y Klay Thompson.
Tras comandar la ofensiva de Golden State con 29 puntos y 6 triples convertidos, Curry compareció ante los medios de comunicación para analizar la victoria y dedicar unas sinceras palabras sobre lo que significa enfrentar a quien fuera su socio de perímetro durante más de un decenio y cuatro títulos de la NBA.
La nostalgia de los 'Splash Brothers'
Al ser cuestionado sobre las sensaciones de medirse cara a cara frente a Thompson en bandos contrarios, el base de los Warriors fue contundente sobre la carga emocional que guarda cada reencuentro.
"Sigue siendo algo irreal jugar contra él, siempre va a ser de esa manera porque hemos atravesado muchísimas batallas juntos", declaró Stephen Curry al término del partido, recordando los años dorados en los que construyeron una de las duplas ofensivas más temibles e históricas de la liga.
Duelo de titanes en la bahía
En el compromiso, Curry volvió a asumir la batuta de los Warriors al aportar 29 unidades (destacando 22 de ellas en una brillante segunda mitad) y registrar 6 triples, noche en la que además escaló al puesto 17 de máximos anotadores históricos de la NBA tras superar la marca de Oscar Robertson.
Por su parte, Klay Thompson, vistiendo la camiseta de Miami, aportó 11 unidades y 3 asistencias para la causa del conjunto visitante, recibiendo además una calurosa ovación por parte del público en San Francisco antes del salto entre dos.
La química y el respeto mutuo entre ambas leyendas sigue intacto, demostrando que sin importar el uniforme que vista cada uno, la huella de los Splash Brothers permanece grabada para siempre en la memoria del baloncesto mundial.