Lo que comenzó como un proyecto de reconstrucción basado en selecciones de Draft se ha transformado en una apisonadora estadística. El Oklahoma City Thunder ha hecho historia oficialmente al asegurar el mejor récord de la fase regular de la NBA en temporadas consecutivas (2024-25 y 2025-26), una hazaña de consistencia que no se veía en la liga desde hace seis años.
En los pasos de Giannis y Jordan
Con este logro, el Thunder se convierte en el primer equipo en dominar la tabla general de la liga en años seguidos desde que los Milwaukee Bucks de Giannis Antetokounmpo lo hicieran en las campañas 2018-19 y 2019-20.
Sin embargo, la ambición en el vestuario apunta a un listón mucho más alto. El Thunder, vigente campeón tras su coronación en 2025, busca ser el primer equipo en 30 años que logra el "doblete perfecto": tener el mejor récord y ganar el campeonato en dos temporadas consecutivas. La última vez que el mundo del deporte presenció algo similar fue durante el apogeo de los Chicago Bulls de Michael Jordan en 1996 y 1997.
Un dominio sin fisuras
La superioridad de OKC no es solo cuestión de victorias, sino de cómo las consiguen. Tras cerrar la temporada pasada con un histórico 68-14, este año han mantenido un ritmo demoledor:
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Consistencia histórica: Se han unido a los Bulls (1995-97) y a los Warriors (2015-17) como los únicos equipos capaces de ganar al menos 64 partidos en temporadas consecutivas.
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Liderazgo de MVP: Shai Gilgeous-Alexander, tras su MVP en 2025, ha mantenido un nivel de excelencia promediando más de 31 puntos por partido, respaldado por un Chet Holmgren que se ha consolidado como una fuerza defensiva de élite.
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Juventud y hambre: A pesar de ser uno de los rosters más jóvenes, el equipo ha demostrado una madurez impropia de su edad, liderando la liga tanto en eficiencia ofensiva como defensiva.
El reto final: Los Playoffs
Aunque el trofeo de la fase regular ya está en sus vitrinas, la verdadera prueba comienza ahora. En 2025, el Thunder superó a los Pacers en una emocionante final de siete juegos para darle a Oklahoma su primer título profesional. Repetir la gesta los sacaría definitivamente de la categoría de "sorpresa" para instalarlos en el olimpo de las grandes dinastías de la historia.
La sombra de los Bulls de 1997 es alargada, pero este Thunder parece tener el talento y la profundidad necesarios para dejar de perseguir fantasmas y escribir su propia leyenda.