Lo que por años pareció una utopía sacada de un videojuego está a punto de convertirse en el intento de traspaso más ambicioso en la historia moderna del baloncesto. Con la apertura formal de las negociaciones en la NBA, los Golden State Warriors tienen fijada su mirada en un solo objetivo, y es el más grande de todos: LeBron James.
De acuerdo con Brian Windhorst de ESPN, la organización de San Francisco no esperará a que el mercado se asiente. Hoy mismo iniciarán los contactos formales para intentar seducir a "El Rey" y sacarlo de los focos de Hollywood, marcando un cambio tectónico en el mapa de poder de la liga.
El plan maestro: Unir a dos titanes
La directiva de los Warriors ha sido clara de puertas hacia adentro: la prioridad absoluta de esta temporada baja es armar la dupla de ensueño junto a Stephen Curry. Tras una década de intensas batallas en Las Finales que definieron la era contemporánea de la NBA, el destino podría unirlos bajo la misma camiseta en el ocaso de sus legendarias carreras.
La química exhibida por ambas superestrellas durante los Juegos Olímpicos de París dejó una semilla sembrada que hoy Golden State quiere cosechar. El propio LeBron ha reconocido en el pasado lo "sencillo" que resulta jugar al lado de un cerebro baloncestístico como el de Curry.
Ingeniería financiera en marcha
Para que este movimiento deje de ser un rumor de prensa y pase a la realidad, los Warriors ya han comenzado a mover sus piezas en el tablero. La reciente decisión de Draymond Green de declinar su opción de jugador de $27.6 millones no fue una casualidad, sino el primer paso de una estrategia coordinada.
Al liberar ese espacio salarial, Golden State cuenta ahora con la flexibilidad necesaria para ofrecerle a James la excepción de nivel medio para no contribuyentes (aproximadamente $15.1 millones). Aunque la cifra es sustancialmente menor a un contrato máximo, el entorno de la liga reporta que para un LeBron de 41 años, el factor económico ha pasado a un segundo plano, priorizando la "felicidad competitiva" y la oportunidad de buscar un último anillo con sus amigos más cercanos.
Las próximas horas serán cruciales en los despachos de la liga. Los Lakers harán todo lo posible por retener a su máxima figura, pero la sola idea de ver a Curry y James compartiendo el perímetro del Chase Center ya mantiene en vilo a todo el planeta baloncesto.