Si la NBA tuviera un equipo de guionistas en Hollywood, difícilmente habrían diseñado un inicio de Finales de Conferencia tan electrizante. El primer encuentro de las dos series antesalas de las Finales requirió de la prórroga para encontrar a un ganador. Jamás en la historia de la postemporada el Este y el Oeste habían inaugurado sus finales de división con semejante paridad y drama consecutivo.
El baloncesto de máxima presión alcanzó su cumbre en un lapso de apenas 48 horas. Primero fue el turno del Salvaje Oeste, donde los San Antonio Spurs asaltaron la cancha de los Oklahoma City Thunder en un choque físico y mental que se estiró hasta dos tiempos extra. Al día siguiente, la Conferencia Este no quiso quedarse atrás en el guion heroico: los New York Knicks revivieron en el último cuarto, remontando una desventaja de 22 puntos ante los Cleveland Cavaliers para forzar otra prórroga histórica.
Como si hiciera falta una pincelada cósmica para agigantar el mito de estas dos noches, ambos partidos registraron exactamente el mismo marcador al sonar la chicharra del cuarto período: un vibrante 101-101 que obligó a jugar cinco minutos adicionales.
Las dos batallas que rompieron los registros
El desglose de esta inédita jornada doble comenzó en la Conferencia Oeste, donde el enfrentamiento entre los Spurs y los Thunder terminó empatado a 101 puntos en el tiempo regular, coronando a Victor Wembanyama como el héroe de la noche gracias a una actuación descomunal de 41 puntos y 24 rebotes.
La historia se repitió de manera casi idéntica en la Conferencia Este: los Knicks y los Cavaliers cerraron el cuarto período con ese mismo e increíble marcador de 101-101. En esa ocasión, el protagonismo absoluto se lo llevó Jalen Brunson, quien con 38 puntos comandó la épica e inolvidable remontada neoyorquina.
Los equipos que lideraban por 22 puntos o más en el último cuarto tenían un récord combinado de 452 triunfos y una sola derrota en toda la temporada (incluyendo playoffs). Tras el milagro de los Knicks en la prórroga, la estadística sumó su segunda caída histórica.
Las estrellas se crecen bajo presión
El factor común de esta inédita doble jornada de tiempo extra fue la irrupción de las superestrellas cuando parecía no haber mas tiempo. En Oklahoma City, el gigante francés de los Spurs, Victor Wembanyama, firmó una actuación colosal para aguarle la fiesta al cuadro local tras dos prórrogas asfixiantes.
Horas más tarde, en la Costa Este, Jalen Brunson se vistió de héroe en el Madison Square Garden comandando un parcial de 44-11 en los últimos 13 minutos del partido, dejando congelados a unos Cavaliers que saboreaban una victoria cómoda y terminaron cediendo ante el empuje neoyorquino en el tiempo extra.
Con este arranque de antología, las Finales de Conferencia no solo rompen un récord histórico de longevidad y paridad, sino que prometen una de las postemporadas más memorables y desgastantes físicamente de las que se tenga memoria en el deporte mundial. El listón ha quedado alto, y la batalla por el anillo apenas comienza.