El baloncesto es un juego de rachas, pero lo que está sucediendo en Texas ha dejado de ser una racha para convertirse en un fenómeno. Mientras los San Antonio Spurs celebran su octava victoria consecutiva, su estrella, Victor Wembanyama, ha llegado a los récords con una combinación de estadísticas que desafía la lógica de las posiciones tradicionales.
En este tramo de ocho partidos invictos, el joven francés ha acumulado 203 puntos, 25 tapones y 15 triples convertidos. Con estas cifras, Wembanyama se convierte en el único jugador en la historia de la NBA en alcanzar al menos 200 puntos, 25 tapones y 15 triples durante una racha de ocho victorias seguidas.
Lo que hace este registro verdaderamente especial no es solo el volumen de juego, sino la versatilidad que representa. Históricamente, el juego se dividía entre los protectores del aro y los francotiradores del perímetro; Wembanyama ha decidido ser ambos al mismo tiempo.
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Dominio ofensivo: Promediar más de 25 puntos por partido durante una racha ganadora es la marca de una superestrella, pero hacerlo mientras se castiga desde la larga distancia (15 triples) obliga a las defensas rivales a salir de la zona de confort.
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Muralla defensiva: Los 25 tapones en ocho encuentros subrayan que, a pesar de su evolución perimetral, no ha descuidado su labor como ancla defensiva. Su sola presencia altera la trayectoria de los tiros y el esquema mental de los atacantes.
Un récord que redefine la eficiencia
Hasta la llegada de Wembanyama, la idea de un jugador que pudiera liderar una racha ganadora mediante la anotación pura, la defensa de élite y el tiro de tres puntos era un concepto teórico.
La estadística es reveladora: para alcanzar los 200 puntos se necesita consistencia; para los 25 tapones, una presencia física imponente; y para los 15 triples, una técnica de tiro depurada. Combinar los tres factores en un periodo de victoria ininterrumpida demuestra que el impacto de Wemby no es cosmético, sino que se traduce directamente en éxito colectivo.
El despertar de los Spurs
Más allá de los números individuales, este récord llega en el momento más dulce para San Antonio. Tras años de reconstrucción, la racha de ocho victorias devuelve a la franquicia al mapa de la competitividad en la Conferencia Oeste. Wembanyama no solo está rompiendo el modelo estadístico de la NBA, sino que está restaurando la cultura ganadora en el Frost Bank Center.
La historia de la liga ha visto grandes rachas de Kareem Abdul-Jabbar, Hakeem Olajuwon o Shaquille O'Neal, pero ninguno de ellos pudo añadir la amenaza del triple a su arsenal defensivo de la manera en que lo está haciendo el joven de 2.24 metros.
