La eliminación de los Boston Celtics en la primera ronda de los playoffs de la NBA ha desatado una tormenta de proporciones bíblicas en el seno de la franquicia verde. Lejos de optar por la tradicional autocrítica tras desperdiciar una ventaja de 3-1 ante los Philadelphia 76ers (un colapso inédito en la historia de la organización), su máxima figura disponible, Jaylen Brown, ha decidido señalar directamente a los colegiados.
En un directo en la plataforma Twitch, espacio que ha utilizado de manera regular durante el año, el escolta rompió el silencio para repasar la dolorosa caída y dejó declaraciones que han sacudido los cimientos de la liga.
Brown, quien asumió el liderazgo absoluto del equipo debido a la prolongada baja por lesión de Jayson Tatum, apuntó de forma explícita hacia el criterio arbitral respecto a las faltas en ataque, apartado estadístico que lideró en la postemporada con 10 infracciones en siete encuentros.
"Es una acción de baloncesto muy común. Todo el mundo la hace, ¿por qué siempre van a por mí?", cuestionó el jugador respecto al uso del brazo para ganar espacio frente a los defensores. "Claramente los árbitros tienen una agenda en mi contra. Quizás sea porque he sido crítico con ellos durante la temporada regular, y así es como han respondido".
El jugador redobló su apuesta al afirmar que ha tenido conversaciones privadas que respaldarían su teoría: "He hablado con algunos árbitros y me han dicho que hay una agenda antes de cada partido. Así que yo veo que piensan así: cada vez que Jaylen utilice su brazo, pita falta en ataque solo por su reputación". Brown comparó su situación con la de otras estrellas como Paul George o Jalen Brunson, sugiriendo un doble rasero que, a su juicio, benefició directamente a los Sixers.
Dardos a Embiid y defensa de sus decisiones
Los árbitros no fueron los únicos objetivos en el discurso del escolta. Al ser consultado por el desarrollo de la serie, Brown no dudó en señalar a la estrella de Filadelfia, Joel Embiid, acusándolo de exagerar los contactos. "El flopping ha arruinado el baloncesto. Joel Embiid es un gran jugador... pero simula. Él lo sabe, que lo diga yo no es noticia", disparó.
Asimismo, defendió con vehemencia una de las jugadas más criticadas del séptimo partido, cuando restando dos minutos y perdiendo por un punto optó por asistir a Payton Pritchard en la esquina para un triple que terminó errándose, en lugar de buscar una canasta más sencilla bajo el aro con Neemias Queta. "Lo volvería a hacer, 100 veces de cada 100. Podéis seguir cuestionando mis tomas de decisiones, pero es lo que me dijo la intuición", aseveró con firmeza.
Consecuencias inmediatas: Multa y controversia en Boston
Las palabras de Brown tuvieron un impacto inmediato en las oficinas de la NBA. James Jones, Vicepresidente Ejecutivo y Director de Operaciones de Baloncesto de la liga, decretó una sanción económica de 50.000 dólares para el jugador por sus críticas públicas al arbitraje.
Por otra parte, el jugador despertó cierta división entre la afición de Boston al calificar esta temporada (marcada por la temprana eliminación y un roster profundamente mermado que acabó compitiendo con piezas residuales) como la "favorita" de su carrera debido a la resiliencia del vestuario ante la adversidad.
A pesar de los rumores difundidos por la leyenda Tracy McGrady sobre una supuesta frustración profunda de Brown con la directiva, el propio escolta se encargó de desmentirlo rotundamente, reafirmando su excelente relación con Brad Stevens, Presidente de Operaciones, y manifestando su deseo de permanecer en los Celtics durante la próxima década. Con el verano por delante, los despachos de Boston afrontan ahora el reto de reestructurar una plantilla que se quedó corta en el momento de la verdad.
