Los Cleveland Cavaliers y James Harden han decidido estrechar la mano con la mirada puesta en el futuro. Shams Charania de ESPN sacudió el panorama de la NBA este lunes al confirmar que "La Barba" ha optado por no ejercer el último año de su contrato actual, ingresando técnicamente al mercado, pero con la firme y única intención de estructurar un nuevo vínculo de varias temporadas con el equipo del Draft.
Este movimiento responde a una estrategia financiera planificada desde febrero, cuando Harden llegó a Cleveland en un traspaso de alto impacto que envió a Darius Garland a los LA Clippers. El acuerdo previo incluía un entendimiento mutuo para reconfigurar sus ingresos una vez finalizada la campaña, buscando el beneficio de ambas partes.
El beneficio de la ingeniería económica
Al rechazar los $42.3 millones de su opción, Harden abre una ventana de flexibilidad indispensable para la gerencia de los Cavs:
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Reducción del salario anual: Se proyecta que el nuevo contrato multianual comience con una cifra significativamente menor por temporada (en el rango de los $30 a $32 millones), lo que podría significar un descuento de hasta $10 millones en el espacio salarial inmediato de la organización.
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Alivio frente al temido impuesto de lujo: Cleveland, que operó bajo una de las nóminas más pesadas de la liga la temporada anterior, necesita desesperadamente mantenerse por debajo del riguroso "segundo delantal" (second apron) de penalizaciones económicas. Con este respiro, la oficina principal podrá retener a piezas de la rotación como Dean Wade y buscar profundidad en la agencia libre.
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Garantías para el jugador: A las puertas de cumplir 37 años en agosto, Harden sacrifica liquidez inmediata a cambio de la seguridad de un contrato de larga duración con dinero garantizado que extienda su carrera en la élite.
El socio de Donovan Mitchell de cara a la revancha
A pesar de una postemporada de contrastes (donde promedió 19.2 puntos y 5.5 asistencias, pero sufrió un notable bajón de efectividad en los tiros de campo (41%) y triples (29.9%), el impacto general de Harden en el equipo fue indiscutible. En sus 26 compromisos de temporada regular tras el parón del All-Star, registró 20.5 unidades y 7.7 asistencias, reluciendo un brillante 43.5% desde la larga distancia.
Bajo la batuta del técnico Kenny Atkinson y formando pareja perimetral con la superestrella Donovan Mitchell, el legendario escolta fue fundamental para propulsar a los Cavaliers de regreso a las Finales de la Conferencia Este por primera vez desde la salida de LeBron James en 2018.
Aunque la aventura concluyó con una dolorosa barrida a manos de los eventuales campeones, los New York Knicks, la directiva de Cleveland confía ciegamente en que una pretemporada completa y un rol estabilizado permitirán a Harden comandar una nueva e histórica ofensiva por el anillo en 2027.