La nueva era de la NBA sigue dejando destellos de talento precoz que apuntan a marcar época. En un sobresaliente partido frente a los Portland Trail Blazers, Cam Boozer acaparó todas las luces al firmar una actuación estelar que culminó con el primer triple-doble de su carrera profesional.
El joven jugador de los Memphis Grizzlies completó una línea estadística fantástica que demuestra su polivalencia sobre la duela: aportó 18 puntos, 11 rebotes y 12 asistencias, guiando a su equipo con una madurez impropia de su edad y dominando tanto en la faceta anotadora como en la creación de juego y el rebote.
Más allá del impacto numérico en el encuentro ante los Trail Blazers, la gran hazaña de la noche radica en los libros de historia de la liga. Con esta brillante exhibición, Cam Boozer se convierte oficialmente en el segundo jugador más joven en toda la historia de la NBA en registrar un triple-doble, un hito que lo coloca al lado de las leyendas más precoces que han pisado una cancha de baloncesto profesional y confirma que su techo en la competición aún está por verse.