La agencia libre de la NBA se encuentra actualmente bajo un sutil pero evidente efecto de congelamiento. Como suele ocurrir cuando los nombres históricos están sobre la mesa, el resto de las fichas del tablero prefieren esperar a que caiga el primer gran dominó antes de sellar sus propios destinos. En esta ocasión, los focos apuntan directamente a DeMar DeRozan, cuyo futuro inmediato está directamente ligado a la decisión que tome LeBron James.
Según informan fuentes de la liga, DeRozan planea anunciar su nuevo equipo poco después de que LeBron haga oficial su firma para la que será su temporada número 24 en el circuito profesional.
DeRozan como la opción de contingencia ideal
La estrategia detrás de este compás de espera es puramente táctica. Franquicias contendientes y de mercados importantes se encuentran agotando sus esfuerzos para convencer a LeBron James. Sin embargo, la realidad matemática dicta que solo un equipo se quedará con el premio mayor, dejando a varios pretendientes con las manos vacías y con espacio salarial o excepciones listas para ser utilizadas.
Es allí donde el nombre de DeRozan cobra un valor incalculable. Equipos como los Miami Heat (quienes han sido vinculados activamente al jugador en los últimos días tras su desvinculación de los Sacramento Kings) e incluso organizaciones con espacio como los Detroit Pistons y los Toronto Raptors aguardan expectantes. Si Miami u otro contendiente falla en la carrera por James, se espera que giren de inmediato e inicien conversaciones formales con el escolta de 36 años.
Un arsenal veterano cotizado en el mercado
Pese a encontrarse en una etapa tardía de su carrera, DeRozan sigue siendo considerado uno de los anotadores de media distancia más letales y consistentes de toda la liga. Su capacidad para generar su propio disparo, asumir responsabilidades en momentos de máxima presión ("clutch") y aportar una sólida dosis de veteranía en el vestuario lo convierten en una pieza de lujo.
Al entrar al mercado con la posibilidad de aceptar contratos flexibles o bajo el mínimo de veterano según la estructura del equipo que lo busque, su relación costo-beneficio ha desatado un silencioso pero intenso monitoreo a lo largo de las oficinas de la NBA. Las cartas están sobre la mesa y el teléfono de DeRozan está listo para sonar tan pronto como LeBron James dicte sentencia.