Los Celtics de Boston han sacudido el mercado de la NBA al acordar la incorporación del imponente pívot agente libre Mitchell Robinson, dotando a su juego interno de la presencia física y defensiva necesaria para mantenerse en la vanguardia de la Conferencia Este. El trato se cerró por tres temporadas y un monto total de 47.4 millones de dólares.
El nuevo vínculo del espigado centro de 28 años con la organización de Massachusetts contempla además una opción de jugador para la tercera campaña, brindándole el control de su futuro de cara al mercado de 2028. Con este movimiento, Robinson pone fin a su ciclo en la Gran Manzana, despidiéndose de la afición neoyorquina por la puerta grande.
La salida de Robinson marca el fin de una era para los Knicks de Nueva York. El pívot se despide tras haber fungido como un bastión defensivo indispensable en el esquema que llevó a la franquicia de Manhattan a alzar un histórico trofeo de campeones de la NBA en la campaña 2025-2026. Su capacidad para proteger el aro, alterar tiros y dominar los tableros fue una de las llaves maestras en la consagración del quinteto de la Gran Manzana en las pasadas Finales.
A pesar del profundo arraigo que mantenía con la organización que lo drafteó en 2018, las negociaciones veraniegas terminaron por inclinar la balanza hacia el histórico rival de división, en lo que promete ser uno de los movimientos más comentados de la vigente agencia libre.
Un salto de calidad defensiva para Joe Mazzulla
Con el arribo de Robinson, el director técnico de los Celtics adquiere a uno de los finalizadores y reboteadores ofensivos más voraces de toda la liga, cuyas principales fortalezas encajan a la perfección en las necesidades del equipo:
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Protección de élite: Su longitud y timing para el bloqueo garantizarán una muralla en la segunda línea defensiva de Boston.
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Segundas oportunidades: Su agresividad en el rebote de ataque ofrecerá posesiones extra para los tiradores perimetrales del equipo.
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Versatilidad en el 'frontcourt': Permitirá dosificar los minutos o establecer quintetos de enorme estatura según lo requiera el plan de juego.
El tablero de la Conferencia Este se reconfigura con esta adición de calibre. Los Celtics de Boston añaden centímetros, intimidación y ADN de campeón a su nómina, dejando claro que su único objetivo para el próximo año es asaltar nuevamente la cima del baloncesto mundial.