Tom Dundon, el flamante y polémico propietario de los Trail Blazers, ha lanzado una promesa audaz para calmar las aguas. A pesar de las fuertes críticas por recientes despidos masivos y la tensa negociación de su estadio, aseguró a los abonados que su único objetivo es darle un campeonato a Portland.
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Un mensaje directo a la afición
A través de un correo electrónico enviado la noche del martes, el empresario buscó conectar con una base de fanáticos exigente. Dundon, quien asumió el control de la franquicia al final de la temporada pasada, reconoció que aún se está adaptando a la ciudad.
Sin embargo, destacó la lealtad inquebrantable y la pasión del público de Oregón. "Te presentas, te importa y esperas más que mediocridad; respeto profundamente eso", escribió el directivo, buscando empatizar con los seguidores.
El éxito como carta de presentación
Para respaldar sus palabras, Dundon utilizó su exitosa experiencia en la NHL como accionista de los Carolina Hurricanes. Recordó cómo el nivel de compromiso que ahora ve en Portland fue clave para que los aficionados en Raleigh celebraran la Copa Stanley.
El nuevo jefe dejó claro que no tiene intenciones de vender falsas esperanzas para ganar popularidad rápida. “No creo en hacer promesas que no pueda cumplir. Mi trayectoria habla por sí sola, y mi intención es clara: traer un campeonato”, sentenció con firmeza.
La millonaria disputa por el Moda Center
Más allá del aspecto deportivo, Dundon aprovechó para abordar el espinoso tema de la renovación del Moda Center. El actual grupo propietario ha solicitado la enorme suma de 585 millones de dólares en fondos públicos para modernizar el recinto.
Aunque el estado de Oregón, el condado de Multnomah y la ciudad han aprobado el financiamiento, el acuerdo no está cerrado. La franquicia y las autoridades locales tienen un plazo máximo hasta diciembre para definir los términos del nuevo contrato de arrendamiento.
Despidos y el fantasma de la reubicación
La presión sobre Dundon es máxima, especialmente tras la impopular decisión de despedir a unos 70 empleados durante el verano. Estas agresivas medidas corporativas le han valido duras críticas desde sus primeros días al frente de la organización.
Además, existe un temor latente de que el equipo sea reubicado en otra ciudad si fracasan las negociaciones del estadio. Para mitigar esta ansiedad, Dundon reiteró que su enfoque es a largo plazo y trabajarán para mantener al Moda Center en la élite de la NBA.