Lo de estos New York Knicks ya no es solo un gran momento de forma; es una de las demostraciones de superioridad más abrumadoras que ha presenciado el baloncesto de la NBA en la era moderna. Con una histórica victoria por 130-93 en el cuarto juego frente a los Cleveland Cavaliers, el conjunto de la Gran Manzana completó la barrida en las Finales de la Conferencia Este y gritó presente en la gran cita por el campeonato por primera vez desde aquel lejano 1999.
La victoria no solo desató la locura de los miles de fanáticos neoyorquinos que coparon territorio ajeno, sino que indexó a este plantel en los libros de los récords imperecederos. Al barrer de forma consecutiva a sus últimos dos rivales, los Knicks han ganado 11 partidos en fila en una misma postemporada, triturando a la oposición por un diferencial combinado de 262 puntos.
En la mesa de las grandes dinastías
Ganar en los playoffs de la NBA es sumamente complejo, pero encadenar triunfos al ritmo que lo está haciendo el equipo dirigido por Mike Brown roza lo absurdo. Desde que la liga expandió el formato de postemporada en 1984, solo un equipo ha logrado ingresar a las Finales con una racha superior a la que hoy ostenta Nueva York.
Las rachas de victorias más largas ingresando a unas Finales de la NBA en los últimos 42 años exponen la magnitud de la hazaña:
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12 victorias: Golden State Warriors (2017) — Terminaron saliendo campeones.
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11 victorias: New York Knicks (2026) — Por definir.
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11 victorias: Los Angeles Lakers (2001) — Terminaron saliendo campeones.
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11 victorias: Los Angeles Lakers (1989) — Cayeron barridos en las Finales.
Nueva York comparte ahora el segundo escalón histórico con los legendarios Lakers de Magic Johnson (1989) y los dominantes Lakers de Shaquille O'Neal y Kobe Bryant (2001). Quedan a un solo triunfo de igualar la marca absoluta de aquellos indomables Warriors de 2017 comandados por Kevin Durant y Stephen Curry.
Esperando al último baile
La exhibición colectiva del cuarto compromiso volvió a ser poesía en movimiento: Karl-Anthony Towns impuso su ley en la pintura con 19 puntos y 14 rebotes, secundado por la fiera defensiva de OG Anunoby y un bombardeo exterior que registró 19 triples facturados.
Con los deberes hechos en el Este de manera fulminante, los Knicks ahora gozarán de valiosos días de descanso antes de que el balón ruede en el Juego 1 el próximo 3 de junio. Mientras el Madison Square Garden empieza a vestirse de gala, el equipo espera pacientemente en la cumbre al ganador de la Conferencia Oeste, donde los San Antonio Spurs y Oklahoma City Thunder se baten en un duelo encarnizado. El destino está llamando a la puerta de Nueva York, y esta vez, entran cabalgando una racha de época.