La eliminación de los Boston Celtics en la primera ronda de los playoffs 2026 no solo será recordada por la estrepitosa caída tras liderar la serie 3-1, sino por una sequía ofensiva de sus titulares que ha dejado una huella imborrable en los libros de récords de la liga.
En el escenario de mayor presión posible, un Juego 7, el esquema ofensivo del equipo local colapsó de manera estadística. Según los datos oficiales de la NBA, Boston se convirtió en el primer equipo en la historia de la postemporada en tener a tres titulares distintos con cero anotaciones en un mismo partido, rompiendo una tendencia de más de cinco décadas de registros.
Los nombres de la sequía
La ausencia de Jayson Tatum obligó a ajustes en la rotación que terminaron siendo contraproducentes para el equipo de Joe Mazzulla. Los señalados por la estadística son:
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Luka Garza: A pesar de su presencia física en la pintura, se fue de 0-4 de campo en 15 minutos de acción.
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Baylor Scheierman: El novato no pudo encontrar el ritmo, fallando sus tres intentos desde la larga distancia.
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Ron Harper Jr.: Cumplió funciones defensivas, pero su aporte en el marcador fue nulo durante su estancia en la duela.
Un contraste absoluto
Esta carencia de puntos en el 60% de sus titulares dejó toda la carga ofensiva en manos de Jaylen Brown y la banca, una estrategia que resultó insuficiente para contener el avance de unos Philadelphia 76ers inspirados.
Desde que la NBA comenzó a rastrear formalmente a los titulares en la temporada 1970-71, ningún equipo había mostrado tal disparidad en un juego de vida o muerte. Este dato subraya la crisis de profundidad y ejecución que terminó por sentenciar la temporada de los celtas, quienes ahora entran en un verano de profundos interrogantes sobre la estructura de su plantilla.