La pretemporada de Los Angeles Lakers sumará una dosis extra de intensidad en la lucha por los puestos finales del banquillo. La franquicia angelina pondrá a competir directamente a Bronny James y a Chris Mañon durante el campamento de entrenamiento para definir a cuál de los dos le otorgarán uno de los últimos lugares en la plantilla oficial de cara a la temporada regular de la NBA.
La gerencia de los Lakers renovó este verano el contrato de Mañon bajo la modalidad de contrato de dos vías (two-way deal). Sin embargo, el cuerpo técnico valora enormemente su perfil defensivo versátil, cualidad que le permite custodiar múltiples posiciones en el perímetro y que podría catapultarlo a conseguir un contrato estándar en la nómina principal si logra imponerse en el cara a cara.
Un mano a mano decisivo para el proyecto joven
Por su parte, Bronny James afronta la exigencia de demostrar su progresión dentro de la estructura competitiva del equipo. Con el margen de maniobra salarial ajustado y el banquillo buscando piezas de impacto inmediato, el cuerpo técnico evaluará minuciosamente el rendimiento, la solvencia defensiva y la toma de decisiones de ambos jóvenes antes de tomar la decisión final.
La disputa entre la versatilidad perimetral de Mañon y el desarrollo de James promete ser uno de los focos de atención principales durante la preparación del conjunto angelino antes del salto inicial del curso regular.