La primera fecha del baloncesto profesional español firmó un arranque de leyenda tras registrar una media de 94.8 puntos por conjunto, pulverizar una marca vigente desde la campaña 1981-82 y ver a siete organizaciones superar la barrera de las tres cifras en sus marcadores.
El inicio de la máxima categoría del baloncesto profesional español no pudo ser más brillante ni más contundente. La jornada inaugural de la Liga Endesa ha quedado oficialmente inscrita en los libros de historia de la competición como la más anotadora en las 71 temporadas del torneo, regalando un espectáculo ofensivo sin precedentes para aficiones y analistas por igual.
Desde el primer salto entre dos de esta nueva fecha de campeonato, los sistemas de ataque impusieron un ritmo vertiginoso que desbordó a los esquemas defensivos en los diferentes pabellones. El registro global habla por sí solo: los pabellones fueron testigos de una media colectiva de 94.8 puntos por equipo, un guarismo sin antecedentes para una fecha de apertura en la máxima categoría.
Con esta producción realizadora, el baloncesto español deja atrás una de las plusmarcas históricas más longevas del certamen. La marca histórica anterior para una jornada inaugural databa de la temporada 1981-82, cuando se fijó un promedio de 93.64 puntos por escuadra. Más de cuatro décadas después, la vigente generación de basquetbolistas ha logrado superar esa cifra con autoridad.
Analizando la perspectiva histórica de forma integral, este despliegue de efectividad posiciona a la fecha no solo en la cumbre de las aperturas, sino también entre los fines de semana más prolíficos del baloncesto nacional. En términos globales, se erige como la jornada con mayor caudal de puntos registrada en la competición desde el año 1987, situándose además como la cuarta media anotadora más alta dentro de la era ACB.
El reflejo más fiel de este vendaval ofensivo se observó en las pizarras. Hasta siete conjuntos distintos lograron rebasar el umbral de los 100 puntos en sus respectivos compromisos, certidumbre indudable del ritmo de posesiones, la efectividad desde el perímetro y la propuesta desinhibida con la que arranca este nuevo curso del baloncesto español.