El baloncesto de la Liga Endesa regaló uno de los compromisos más vibrantes de la temporada. El Real Madrid tuvo que emplearse a fondo y rozó el abismo ante un aguerrido Monbus Obradoiro, logrando forzar el tiempo suplementario tras sobrevivir a una última posesión decisiva del rival, para finalmente sellar la victoria con pizarra de 114-107 tras disputar cinco minutos de prórroga.
El choque en el Palacio de Deportes fue un intercambio constante de golpes tácticos y efectividad desde el perímetro, donde el conjunto gallego vendió cara su derrota y puso contra las cuerdas al actual gigante del baloncesto español.
Drama en los segundos finales del tiempo regular
El momento de máxima tensión del compromiso llegó en las postrimerías del cuarto periodo. Con el marcador abajo por 3 y la posesión en manos del Obradoiro, el conjunto visitante tuvo en sus manos el tiro para dar la gran sorpresa de la jornada. Brandon Childress se vistió de héroe encestando un triple que emparejaría el marcador, forzando así el tiempo suplementario.
La jerarquía blanca sentenció en la prórroga
Llegados a la prorroga, el desgaste físico y la jerarquía individual de la plantilla del Real Madrid terminaron por inclinar la balanza. La efectividad en los tiros libres, la compostura de sus figuras en los momentos de presión y la superioridad en el rebote defensivo le permitieron al elenco blanco establecer un parcial de ventaja inalcanzable para la escuadra visitante.
Con este trabajado triunfo por 114-107, el Real Madrid suma un resultado vital para mantenerse en los puestos de vanguardia de la clasificación, mientras que el Obradoiro se marcha con las manos vacías pero habiendo firmado una de sus actuaciones más memorables de la campaña.