La historia de la NBA está plagada de decisiones gerenciales que cambiaron el destino de franquicias enteras, pero pocas han sido tan determinantes como la que tomaron los Golden State Warriors en marzo de 2012. En aquel momento, la directiva de la Bahía decidió traspasar a su entonces figura principal y favorito de la afición, Monta Ellis, para entregarle de forma definitiva las llaves del equipo a un joven Stephen Curry golpeado por las lesiones. Más de una década después y con cuatro anillos de campeonato respaldando aquella apuesta, Ellis ha reabierto las heridas del pasado con una afirmación que ha encendido de inmediato los paneles de discusión del baloncesto internacional.
Ellis confiado en haber conseguido los mismo resultados que Curry en GSW
Durante una reciente entrevista, el vertiginoso anotador fue cuestionado sobre la evolución del proyecto de los Warriors tras su salida y si consideraba que el éxito de la dinastía comandada por Steve Kerr dependía exclusivamente del talento único de Curry. Lejos de eludir la controversia o mostrar moderación, Ellis lanzó una declaración tajante que cuestiona la narrativa oficial del dominio de Golden State durante la última década.
«Si nos hubieras intercambiado a Steph y a mí en el equipo que ganó los campeonatos, habría sido lo mismo», sentenció de manera contundente el exjugador, sugiriendo que la estructura, la cultura táctica y el talento colectivo que rodeó a la franquicia en sus años dorados habrían garantizado los títulos de la NBA sin importar cuál de los dos ocupara el rol de figura principal.
Las palabras de Ellis tocan una de las fibras más sensibles de la era moderna del baloncesto. Para comprender el peso de su afirmación, es necesario remontarse a los años en que la dupla conocida como "Backcourt" compartía vestuario en Oakland. Entre 2009 y 2012, Monta Ellis era indiscutiblemente el motor ofensivo del equipo, un anotador implacable capaz de promediar más de 24 puntos por partido gracias a su velocidad explosiva y su capacidad para penetrar defensas. Sin embargo, la coexistencia en pista de dos bases/escoltas de baja estatura generaba dudas tácticas, lo que llevó a la franquicia a inclinarse por la visión de juego y el rango de tiro exterior de Curry.
Curry con una carrera gigantesca
Si bien la historia demostró que la decisión de la gerencia fue el catalizador del "Small Ball" y de una era gloriosa que revolucionó la forma de jugar al baloncesto en todo el planeta, Ellis sostiene que su capacidad anotadora habría encajado a la perfección en el sistema rodeado por piezas estelares como Klay Thompson, Draymond Green y posteriormente Kevin Durant.
Como era de esperarse, la reacción del entorno de la NBA ante las declaraciones de Ellis no se ha hecho esperar. Analistas, entrenadores y aficionados han salido al paso para debatir la viabilidad de su planteamiento. Mientras algunos seguidores nostálgicos recuerdan la capacidad pura de anotación que poseía Ellis en su apogeo, la gran mayoría de los especialistas coincide en que la revolución del triple encabezada por Stephen Curry —considerado unánimemente el mejor tirador de todos los tiempos— fue el factor diferenciador que transformó a Golden State de un equipo competitivo en una dinastía histórica imbatible.