Este miércoles 19 de febrero, la Santa Sede informó que el Papa Francisco presenta una leve mejoría en su estado de salud, en comparación con días anteriores. En este sentido, los análisis de sangre son el principal respaldo de la evolución del máximo líder de la Iglesia Católica.
NOTAS RELACIONADAS
De igual modo, trascendió que pasó una buena noche lo que ratifica su óptimo estado de ánimo. Durante las primeras horas del día, trabajó con sus más estrechos colaboradores y justo antes del desayuno recibió la eucaristía. En horas de la tarde, fue visitado por la primera ministra italiana, Giorgia Meloni, quien precisó que se encontraba “alerto y receptivo”. En el transcurso del día, alternó el descanso, el rezo y la lectura de textos.
¿Qué le ocurre al Papa Francisco?
El pasado 14 de febrero, el Vaticano anunció la hospitalización del Papa Francisco en el Policlínico Gemelli, ubicado en Roma. En ese momento, el diagnóstico de los especialistas era de “bronquitis preocupante”. Luego, el 17 de febrero indicaron en un comunicado que el pontífice padecía un “cuadro clínico complejo”.
Al realizarse exámenes e imágenes, los especialistas determinaron que las afecciones empeoraron. Actualmente, Jorge Mario Bergoglio, de 88 años, tiene neumonía bilateral.
¿Qué tan grave es la neumonía bilateral?
Se trata de una de las complicaciones más graves que puede afectar a las personas. Es una inflamación de los pulmones que puede producirse por un agente patógeno, el cual ingresó por las vías respiratorias.
Sus síntomas pueden incluir fiebre, tos o falta de aire. Después de padecerla, es común que los pacientes puedan perder algún grado de su capacidad pulmonar. En este sentido, los pacientes más vulnerables son las personas mayores de 65 años, con sistema inmunológico debilitado u otras patologías.
Durante los primeros días, el Papa Francisco fue tratado con terapia antibiótica y corticoides, sin observarse mejorías significativas. Sin embargo, un informe detalló que una tomografía computarizada demostró “la aparición de la neumonía bilateral que requiere farmacología adicional”.
Finalmente, no es la primera vez que su Santidad ha experimentado complicaciones de salud como: dolores en la rodilla derecha, reiteras infecciones respiratorias y operaciones. No obstante, el argentino se ha caracterizado por su proactividad y dedicación al pontificado, porque rara vez ha suspendido por completo su agenda.