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Este miércoles 20 de noviembre, el sospechoso del homicidio de Laken Riley en el campus de la Universidad de Georgia fue declarado culpable de todos los cargos por un juez, incluyendo asesinato con malicia y asesinato grave.
Este hecho sacudió al campus donde la joven estudiaba y al país norteamericano. En este sentido, los fiscales calificaron como “abrumadoras” las pruebas en contra de José Ibarra, de 26 años. Mientras que la defensa, planteó diferentes argumentos, en las cuales señalaba que podría ser cómplice más no el asesino.
El veredicto fue emitido por el juez del Tribunal Superior del condado de Athens-Clarke, H. Patrick Haggard, tras cuatro días de audiencias que empezaron la semana pasada. Cabe destacar que el implicado renunció a su derecho a un juicio con jurado después de haberse declarado como inocente de los 10 cargos imputados, esto conllevaría a un caso escuchado y decidido por un juez.
La víctima, de 22 años, murió por traumatismo craneoencefálico y asfixia. Además, estudiaba enfermería de Agusta, en Atenas. La estudiante salía a correr por el campus durante las mañanas y seguidamente hablaba con su madre.
El 22 de febrero, salió de casa aproximadamente a las 9:03 am con su Iphone para correr como lo hacía habitualmente. La madre, Allison Phillips, la contactó a las 9:06 am y ella no contestó, de acuerdo a la reconstrucción de los acontecimientos. Luego de 25 minutos de su salida a correr, Riley había fallecido.
La madre intentó en varias oportunidades comunicarse nuevamente al igual que otros familiares, sin obtener éxito. De acuerdo a los datos obtenidos, Riley detuvo su carrera a las 9:10 am del día de su muerte y llamó al 911, minutos después. El reloj precisó que el corazón de Riley latió hasta las 9:28 am.
Un gran jurado en Georgia detalló que entre Ibarra y Riley hubo una confrontación, donde el asesino asfixió a la víctima, la golpeó con una piedra hasta desfigurarle el cráneo y levantó su ropa para abusar sexualmente de ella.
El experto forense testificó que fue hallado el ADN de Ibarra en una de las uñas de la mano derecha de Riley. Al ser interrogado, un día después del asesinato Ibarra poseía rasguños visibles en brazos, según información detallada de los agentes.
El caso originó un revuelo en cuanto al éxodo masivo de inmigrantes con destino al país norteamericano, pues José Ibarra, es un migrante venezolano que ingresó de manera irregular en Estados Unidos en el año 2022.
Dentro de los cargos destacan homicidio doloroso, 3 cargos de homicidio doloso, 1 cargo de secuestro, asalto agravado, agresión con agravantes, obstaculizar una llamada de emergencias, manipulación de pruebas y ser observador del atroz hecho. El último cargo, hace referencia a que Ibarra estaba “cazando mujeres en el campus de la Universidad de Georgia”, momento en el que coincidió con Riley.
Al escuchar la sentencia, se escucharon sollozos en la sala. José Ibarra enfrentará una sentencia mínima de cadena perpetua con posibilidad de libertad condicional.
Finalmente, para complementar la evidencia, los fiscales llamaron a 28 testigos, quienes relataron lo sucedido. Esta fue catalogada como "abrumadora y poderosa" en la determinación judicial.