Con la llegada del invierno y el impacto de un vórtice polar que provoca frentes fríos en diversas regiones de Estados Unidos, es fundamental recordar que nuestras mascotas también requieren cuidados especiales durante estos climas extremos. Al igual que los niños y los ancianos, los animales son vulnerables a las bajas temperaturas, lo que puede afectar su bienestar.
Alto riesgo para las mascotas
Veterinarios y expertos en comportamiento animal advierten que el frío severo puede representar riesgos significativos para las mascotas, comparables a los peligros del calor intenso. Según la Dra. Deborah Mandell, directora del servicio de emergencia en el Hospital Veterinario Matthew J. Ryan de la Universidad de Pensilvania, el frío extremo puede causar hipotermia y congelación en los animales. Además, las superficies heladas pueden provocar resbalones y lesiones en sus patas.
Las mascotas jóvenes y las de edad avanzada son especialmente susceptibles a las bajas temperaturas, ya que tienen más dificultades para regular su temperatura corporal. La sensación térmica puede variar según factores como el viento, la humedad y la presencia de nieve, lo que intensifica la incomodidad que sienten los animales.
Razas pequeñas son más afectadas
La Asociación Médica Veterinaria de Estados Unidos (AVMA) también señala que las razas con patas cortas, como los dachshunds o corgis, se enfrían más rápido debido a que sus cuerpos están más cerca del suelo helado.
Recomendaciones
Para mantener a salvo a sus mascotas durante las olas de frío, se recomienda limitar el tiempo que pasan al aire libre cuando las temperaturas están cerca o por debajo del punto de congelación. Se aconseja que no permanezcan afuera más de 10 a 15 minutos en estas condiciones, permitiendo solo el tiempo necesario para hacer sus necesidades.
Los veterinarios sugieren vestir a las mascotas con suéteres o chaquetas durante los paseos en días fríos. Las botas para perros son útiles para proteger sus patas del hielo y de productos químicos utilizados para derretirlo. Además, aplicar bálsamos protectores en las almohadillas puede prevenir grietas y lesiones.
Es importante también recortar el exceso de pelo entre los dedos de las patas para evitar la formación de bolas de hielo, aunque sin exagerar, ya que el pelaje actúa como una barrera natural que regula su temperatura.
Para garantizar la comodidad de sus mascotas en casa, se recomienda proporcionarles camas acolchadas, mantas y refugios donde puedan resguardarse del frío. Sin embargo, se debe tener precaución al usar calentadores portátiles, ya que pueden volcarse accidentalmente o causar quemaduras si las mascotas se acercan demasiado.
Cuidar a nuestras mascotas durante el invierno es esencial para asegurar su salud y bienestar