Un grupo de congresistas demócratas ha hecho un urgente llamado al presidente Donald Trump para que retire las tropas de la Guardia Nacional que fueron enviadas a California sin la autorización del gobernador, en un intento por controlar las protestas contra las redadas migratorias. Este grupo advirtió que la situación podría deteriorarse rápidamente si no se toman medidas para reducir las tensiones. El congresista Jimmy Gómez expresó su preocupación, afirmando que “en una democracia, la desobediencia civil no se responde con el uso de la fuerza militar”.
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Acusaciones de incitación a disturbios
Durante una rueda de prensa en Washington, varios legisladores de California denunciaron que el despliegue militar es un “intento deliberado” de Trump para incitar disturbios en una situación que, según ellos, ha sido en gran parte pacífica. La representante Norma Torres subrayó que el conflicto va más allá de la política migratoria y toca aspectos fundamentales como la dignidad humana y el respeto al Estado de derecho.
Tensión en Los Ángeles
Las tensiones en Los Ángeles han alcanzado su quinto día, con manifestaciones que han escalado en enfrentamientos con la policía y brotes de violencia. La militarización de la ciudad ha sido una respuesta a estos eventos, que han resultado en cientos de arrestos y daños materiales significativos.
Críticas a la autonomía estatal
La decisión de Trump de ignorar al gobernador demócrata Gavin Newsom ha generado un fuerte rechazo entre activistas y funcionarios locales. Newsom ha calificado el despliegue de tropas como una “violación de su soberanía” y ha anunciado que el estado ha presentado una demanda contra la Administración. La congresista Torres enfatizó que convertir los barrios en campos de batalla no es la solución adecuada para California ni para ningún otro lugar del país.
Respuesta de Trump a las críticas
En medio de este clima de tensión, Trump defendió su decisión a través de su red social Truth Social, argumentando que sin el despliegue militar, Los Ángeles “estaría ardiendo”. Sin embargo, estas afirmaciones han sido desmentidas por las autoridades locales. La alcaldesa de Los Ángeles, Karen Bass, reiteró que no se necesitaban las tropas y criticó las redadas migratorias como un ataque injustificado contra trabajadores, no criminales. La respuesta del gobierno federal y la postura del liderazgo estatal seguirán siendo cruciales para determinar cómo se desarrollarán los acontecimientos en los próximos días.