El Comité Olímpico y Paralímpico de Estados Unidos (USOPC) ha suspendido a uno de sus empleados tras las revelaciones de un informe de Associated Press (AP) que detalla acusaciones de abuso sexual contra el entrenador Gary Colliander.
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El caso involucra a la biatleta Grace Boutot, quien asegura haber sido víctima de una conducta inapropiada que derivó en graves consecuencias emocionales, incluyendo un intento de suicidio.
Boutot, quien hoy tiene 33 años, relató que el abuso comenzó cuando tenía 15 años, intensificándose después de cumplir 18. Según el testimonio compartido por su terapeuta, Jacqueline Pauli-Ritz, Colliander pasó de abrazos y toqueteos inapropiados a comportamientos más graves, incluyendo caricias sexuales y relaciones no consensuadas.
A pesar de las súplicas de Boutot para que el entrenador detuviera su conducta, Colliander ignoró las peticiones y la amenazó con arruinar su carrera si hablaba al respecto.
En 2010, mientras participaba en un campo de entrenamiento en Utah, Boutot intentó suicidarse tras ingerir una sobredosis de antidepresivos. Aunque fue encontrada a tiempo por un compañero de equipo y hospitalizada, el evento marcó un punto crítico en su vida y en su carrera deportiva.
Rocky Harris, jefe de servicios deportivos y para atletas del USOPC, confirmó la suspensión inmediata del empleado implicado y elogió el valor de las víctimas al presentar sus denuncias.
Sin embargo, Boutot expresó su descontento con la respuesta del equipo nacional de biatlón de Estados Unidos, al que responsabiliza de perpetuar una cultura de silencio y misoginia. “El verdadero origen de la cultura misógina se encuentra en el biatlón de EE. UU. El silencio es asombroso, para ser honesta”, declaró.
Este caso se suma a una serie de denuncias de abuso y acoso sexual en deportes olímpicos en Estados Unidos, destapadas en parte por el Centro para SafeSport. La organización fue creada tras el escándalo de Larry Nassar en la gimnasia, y ha revelado una cultura de abuso que se remonta a décadas en disciplinas como el biatlón.
Atletas como Boutot y Joanne Reid, otra biatleta olímpica, han expuesto las dinámicas de abuso y represalias que han obligado a muchos a abandonar sus carreras. Mientras algunos de los responsables ascendieron en sus posiciones, las víctimas enfrentaron un aislamiento que agravó su sufrimiento.